Bentara noa, bentatik nator, bentan da nere gogoa, bentako arrosa krabelinetan hartu dut amodioa.

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2026(e)ko maiatzaren 11(a), astelehena

Martín Alberto de Palacio y Elissague Bizkaia zubia

 El “padre” del puente Vizcaya (conocido popularmente como puente colgante), Martín Alberto de Palacio y Elissague, falleció en Las Arenas-Areeta (Getxo, Bizkaia) el 11 de mayo de 1939; nació el 24 de enero de 1856 en Sara (Lapurdi).

El puente, inaugurado el 28 de julio de 1893, fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO el 13 de julio de 2006. Recomiendo la lectura de “Puente Vizcaya”, de Alfredo Pérez Trimiño (Colección de Monografías Históricas de Portugalete, número 1, en la imagen), con datos sobre Palacio, el puente y otras obras; menciona, además, unos proyectos ideados para Bilbao: seguro que os sorprenden.


Arquitecto e ingeniero vasco, principal representante de la nueva cultura del hierro en España. Nacido en Sara (Lapurdi) el 24 de enero de 1856 y muerto en Las Arenas en 1939.

Se gradúa en arquitectura en Barcelona en 1882 y posteriormente realiza una estancia de estudios en París, donde se pone de manifiesto la amplitud de su temperamento de investigador e interés por una gran diversidad de disciplinas: ingeniería, matemáticas, astronomía, medicina... Se acerca como ayudante, a los grandes cirujanos franceses del siglo XIX, ampliando sus estudios españoles en las ramas de Físicas y Exactas.

Su polifacetismo no se corresponde a ninguna acumulación de títulos (sólo tuvo el de arquitectura), sino al de un creador e innovador nato frente a una época de avances técnicos y científicos prodigiosa y claramente proyectada hacia el futuro. De regreso a España, desde 1883 a 1884, realiza su primera obra en colaboración con Ricardo Velázquez: el Palacio de Cristal del Retiro madrileño. Por estas fechas resolverá para E. Adaro y para Saiz de La Lastra, la difícil cimentación del Banco de España, acabado en 1891.

En 1885 empezaría el estudio de su obra cumbre: el Puente Transbordador de Vizcaya. El proyecto quedó listo dos años más tarde y fue registrado en el Ministerio de Fomento el 1 de enero de 1888. En 1890 y coincidiendo con el inicio de las obras del puente, proyecta en uno de los montes que bordean Bilbao, un monumento al Sagrado Corazón. En 1891 realiza el proyecto del Monumento a Colón, primer premio y medalla de oro del Concurso Internacional de Chicago. Un año más tarde, termina la estación del Mediodía (Atocha) en Madrid. En 1893 patenta su puente móvil, finalizando las obras del Transbordador. Este mismo año, propondrá dos nuevos puentes para la ría de Bilbao, tipológicamente opuestos entre sí. Vende su patente de puente móvil al constructor francés Fernando Arnodin. En 1894 dibuja el proyecto de un monumento neogótico, representación del Árbol de Gernika, dedicado a los Fueros Vascos. Entre otros muchos, son suyos los proyectos de los puentes de Isabel II (Bilbao) y del Desierto (Erandio). Así como el de un ferrocarril aéreo eléctrico para unir San Sebastián a la isla de Santa Clara. AL filo del siglo XX, emite un importante informe técnico sobre el hundimiento del Pilar del Zaragoza. En 1906 presenta una propuesta al concurso para la Catedral de Vitoria. Dos años más tarde realiza la obra de la Clínica del doctor Esquerdo, en Carabanchel. En 1919 la fábrica Osram en Santa María de la Cabeza.

Durante la primera Guerra Mundial construye diversas fortificaciones en las sierras colindantes a Gibraltar (posteriormente demolidas por las protestas británicas). La Guerra Civil española le sorprende en Madrid. Detenido por su intervención en la construcción durante la Dictadura de un grupo de casas militares para el Ministerio de la Guerra, estuvo preso en la Cárcel Modelo, refugiándose posteriormente en la Embajada de México y pasando a Francia en 1937.

Son obras suyas el sanatorio del doctor Tapia en Madrid, unos bloques de casas cimentadas en el mar, en Brasil; varios edificios de viviendas y hoteles particulares en Deusto, Las Arenas, Bilbao y Madrid. Proyectó también varios tranvías aéreos para la minería, un puente submarino., otro giratorio; un diseño del nuevo santuario del Urkiola, otro para el de Begoña (que obtuvo el segundo premio del concurso).

De su fecundo genio creativo son testimonio estudios y proyectos para el saneamiento de Bilbao, la perforación de pozos artesianos para la villa, el primer sistema de tranvía aéreo minero con vuelco automático de las vagonetas, la explotación de la energía de los saltos de agua españoles, proyectos de navegación aérea, propulsión eléctrica, motores a reacción de aire comprimido y unos ingenios de lucha antisubmarina, cedido al almirantazgo británico. Experimentó sobre el aprovechamiento de la energía solar y eólica, así como los flujos de mareas. Su Puente Transbordador entre Las Arenas y Portugalete, sin duda una de sus obras más célebres, y de cuyo sistema es el primer diseñador mundial, ve copiado su principio en los transbordadores de Rouen, Rochefort, Nantes, Marsella y Burdeos. Al parecer, tradujo al vasco labortano fragmentos del capítulo XLII del Quijote en 1873 (publicado por López Fabre en 1882). Autor también de Higienización de Bilbao, publicado en la capital vizcaína en 1893.

Nació en el seno de una familia acomodada. Su padre, Antonio Palacio y Montemayor, era un indiano, natural de Gordejuela (Vizcaya), que había hecho fortuna en México, donde contrajo matrimonio con la francesa Stephanie Elissagüe Lahetjuran. A su vuelta a Europa el matrimonio se instaló, primero, en la localidad vasco-francesa de Sare, donde nació Paz Martín Alberto Palacio Elissagüe, y, más tarde, en Vizcaya.

En su obra convergen las tendencias y contradicciones más definitorias de la arquitectura española entre finales del siglo xix y principios del xx; es decir, la renovación tecnológica basada en el empleo de las modernas estructuras metálicas, que Palacio manejó como el más creativo y audaz de los ingenieros, y la pervivencia de los estilos históricos a través del eclecticismo, donde se mostró como un arquitecto un tanto convencional. Fue un personaje polifacético y de amplias inquietudes intelectuales, que a lo largo de su vida se interesó por campos tan diversos como la astronomía, las ciencias exactas, la medicina, la investigación científica —se formó con el premio Nóbel Santiago Ramón y Cajal—, la innovación tecnológica —patentó varios inventos—, la ingeniería y la arquitectura, aunque sólo se graduó oficialmente en esta última disciplina. Los estudios los cursó en la Escuela de Barcelona, pero el título lo obtuvo en Madrid el 28 de febrero de 1883. Ese mismo año, tras realizar un breve viaje a Francia —donde trabajó como ayudante de cirugía y amplió sus estudios de ciencias físico-matemáticas—, comenzó a ejercer la arquitectura con encargos de relevancia, participando de manera destacada en las estructuras y cimentaciones del palacio de la Exposición de Minería de 1883 (hoy Palacio de Velázquez), realizado por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, y el edificio del Banco de España (1884-1891) de Eduardo de Adaro y Severiano Sainz de la Lastra.

En años posteriores, concretamente entre 1885 y 1893, llevó a cabo sus realizaciones más sobresalientes, por las que en la actualidad es una figura muy valorada: el puente de Vizcaya (1885-1893) sobre la ría del Nervión entre Portugalete y Las Arenas —su obra cumbre—, el Palacio de Cristal (1886-1887) en el madrileño parque del Retiro —nuevamente en colaboración con Velázquez Bosco— y la antigua estación de Atocha o del Mediodía (1888-1892) de Madrid. El puente bilbaíno, el primero colgante con transbordador del mundo, es una moderna estructura metálica completamente desornamentada (de 160 metros de longitud por 45 de altura), que comunica las dos orillas de la ría sin interrumpir la navegación gracias a un original sistema de ferrocarril suspendido, cuya patente fue adquirida en 1894 por el ingeniero francés Ferdinand Arnodin —el constructor elegido por Palacio para la realización de las obras—, que supo explotarla con enorme éxito en su país. En el pabellón-estufa de la Exposición Filipina de 1887 o Palacio de Cristalque es sin duda una de las construcciones ferro-vítreas más hermosas y elegantes de la arquitectura finisecular, la intervención de Palacio fue decisiva en el diseño y la ejecución de la estructura metálica. Por último, también fue responsable del proyecto definitivo de la estación de Atochadonde empleó el modelo tradicional de las estaciones decimonónicas, aunque modernizando la apariencia ecléctica de las fachadas y desarrollando plenamente las posibilidades de las construcciones metálicas en la cubierta, realizada, según el sistema De Dion, con la ayuda del ingeniero francés Henry Saint James. Esta impresionante estructura de acero laminado salva, sin apoyos centrales ni tirantes, una distancia de casi 50 metros, lo que en su momento la convirtió en una de las más grandes de Europa.

En el resto de su producción cabe resaltar una serie de proyectos no realizados y algunas obras construidas, todos ellos eclécticos y de calidad desigual. Entre los primeros destacan el monumento a Colón (1891) para la Exposición Universal Colombina de Chicago de 1892 —colosal esfera en forma de globo terráqueo de 300 metros de diámetro por la que obtuvo un Primer Premio y una Medalla de Oro—, el puente monumental en Bilbao (1893) —extraña combinación entre puente y galería comercial—, el monumento a los Fueros Vascongados (1894) —curiosa torre metálica con alusiones al árbol de Guernica—, la Catedral de Vitoria (1906) —de inspiración neogótica—, el monumento a Alfonso XIII —de aspecto neobarroco— y el monumento al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles (1920) —con alusiones a la columnata de San Pedro y elementos neorrománicos—. En cuanto a las realizaciones, han de mencionarse la casa del arquitecto en la calle Miguel Ángel —de estilo historicista—, la antigua fábrica Osram en Madrid (1914-1916) —notable ejemplo de arquitectura industrial ejecutado en colaboración con el arquitecto Francisco Borrás— y la colonia militar del paseo de Extremadura (1918-1922) —interesante experiencia urbanística acogida a la ley de Casas Baratas.

Paralelamente, Palacio se distinguió como un arquitecto comprometido en el ámbito corporativoprofesional. Fue un miembro muy activo de la Sociedad Central de Arquitectos, cuya reforma promovió en 1899; poco después, en 1904, defendió la constitución de una Cámara de la Arquitectura y participó en el Congreso Internacional de Arquitectos celebrado en Madrid, en el que apoyó apasionadamente el empleo de los nuevos materiales constructivos, e incluso llegó a ser miembro correspondiente del Real Instituto de Arquitectos Británicos. En su dilatada trayectoria recibió galardones y nombramientos destacados, entre los que sobresale el de comendador de número de la Real Orden de Isabel la Católica. La Guerra Civil le sorprendió con ochenta años en Madrid (concretamente en su estudio del entonces pueblo de Villaverde), y allí fue encarcelado por sus vinculaciones con los regímenes anteriores. Tras lograr refugiarse en la embajada mexicana, pudo huir a Francia en 1937, desde donde regresó a Bilbao en 1939 para fallecer en su casa de Las Arenas, en el municipio de Getxo, muy cerca de la obra que le dio fama y prestigio. Sus restos reposan en el cementerio de Portugalete.

* 'Alberto Palacio y el puente colgante de Portugalete', Kosme Barañano Letamendía y Javier González de Durana Isusi, en Ondare. Cuadernos de artes plásticas y monumentales, número 1, páginas 245-248, Eusko Ikaskuntza, Donostia-San Sebastián, 1982: https://labur.eus/5LINs.
* Imágenes:
** Portada y grabado de la monografía de Pérez Trimiño mencionada arriba. El grabado muestra el puente según una publicación francesa del 12 de agosto de 1893.
** Color. El puente el 11 de julio de 2013. Licencia CC BY-3.0-ES 2012/EJ-GV/Irekia-Gobierno Vasco/Mikel Arrazola, https://labur.eus/VHBwL.
** Noticia en portada y esquela en la quinta página del periódico bilbaino 'La Gaceta del Norte' del 12 de mayo de 1939. La obra original reproducida en la imagen pertenece a los fondos bibliográficos de la Bizkaiko Foru Liburutegia/Biblioteca Foral de Bizkaia y es propiedad de la misma.
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