Bentara noa, bentatik nator, bentan da nere gogoa, bentako arrosa krabelinetan hartu dut amodioa.

Bentara noa, bentatik nator, bentan da nere gogoa, bentako arrosa krabelinetan hartu dut amodioa.

2026(e)ko abuztuaren 23(a), igandea

Historia de la Santa y Real Casa de Misericordia de Bilbao

 



Durante los años anteriores a su fundación, los ancianos pobres eran acogidos en los dos Hospitales-asilo de Bilbao. A raíz de la reforma realizada en el año 1661 quedó solamente el Hospital de los Santos Juanes en Atxuri, pero destinado exclusivamente a la curación de enfermos. La Villa quedó sin un lugar de acogida para sus pobres.
En 1724 el Ayuntamiento acordó la fundación de la “Casa de Misericordia y Refugio” para los vecinos de Bilbao. Pero el vecindario se opuso a la forma en que el municipio quería obtener los recursos y el proyecto fracasó. En 1732 lo volvió a intentar pero no consiguió frutos hasta el año 1752, en que se comenzó a habilitar una casa en Bilbao la Vieja, más concretamente en Urazurrutia que fue comprada por 2500 ducados “para albergar a los pobres forasteros por la noche con separación de hombre y mujeres”. En 1760 se transformó una casa de la Sendeja, que había servido de carnicería y era propiedad de la Villa. Esta casa, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad, marcó el nacimiento de la Casa de Misericordia en Bilbao. En esta casa se especificaba como condiciones para ser acogidos que “sólo se acogían a los pobres de Bilbao, a los niños que no pudieran ser atendidos por sus padres y a los mendigos forasteros y vagabundos, a los que se haría trabajar duro para que se fueran”.
Pronto el aforo se vio sobrepasado, el Ayuntamiento se considera impotente para llevar a buen puerto la Administración y dirección de la Casa de Misericordia por lo que tienen que ser algunas personas relevantes de la Villa los que acudan desinteresadamente a solucionar el problema.
En 1770 se constituyó para su gobierno una cofradía de vecinos, que se llamó Hermandad del Refugio y más tarde Junta de Caridad. Se solicitó al Rey la cesión del antiguo colegio de los jesuitas y, el 18 de enero de 1772, se trasladaron a la nueva sede 68 de los más de 100 pobres que había en la Sendeja. Junto a ella se construyeron los talleres que iban a servir para dar un oficio a los niños asilados e incluso para que trabajaran en ellos los ancianos capacitados. Los hubo de alfarería y loza fina, panadería, telares, cordelería e imprenta, y generaron ingresos económicos que, junto con los donativos, rifas, y algunos impuestos del tráfico marítimo, permitieron que la Misericordia no fuera gravosa para las arcas públicas.
Al poco tiempo resultó pequeña la parte del Colegio que se le había concedido a la Casa por lo que el 13/12/1773 se le concedió a la Hermandad “todas las piezas de dicho colegio que no estuvieran ocupadas en estudio y habitación del maestro de latinidad”. El Ayuntamiento apoyaba en todo momento las iniciativas de la Hermandad, aunque de vez en cuando tuvieran sus diferencias, porque era evidente que redundaban en beneficio de todo el municipio. A lo largo del siglo que se mantuvo en este solar se le fueron añadiendo nuevos terrenos adyacentes que completaron una propiedad muy importante que sería, en el futuro, la base del cambio que la Junta hará con el Ayuntamiento para adquirir la propiedad de San Mamés.
Durante este periodo, a los niños acogidos se les daba enseñanza primaria por parte de un maestro público y de la misma manera que un médico de la sanidad pública asistía gratuitamente a los enfermos hasta que la Casa tuvo médico propio. No se puede perder de vista que los apuros económicos se solventaban saliendo “las personas de más autoridad todas las semanas a recoger las limosnas por las calles”, ya que el Ayuntamiento se lavaba las manos al opinar que este tema correspondía, al igual que la Administración, la Dirección y el buen gobierno, a la Hermandad establecida. Es decir, la Junta procedía de manera autónoma aunque bajo la protección y vigilancia del Consistorio.
Mientras tanto, el incremento de personas acogidas era tan grande que se plantearon el traslado a unos nuevos locales. Para ello eran imprescindibles dos cosas: solucionar el tema de la financiación y encontrar el lugar adecuado para la instalación. Después de estudiados varios emplazamientos, los Hermanos de la Hermandad opinaron que el mejor sería los terrenos ocupados por el convento San Agustín, situado donde actualmente está emplazado el Ayuntamiento. Todas las instituciones públicas se pusieron de acuerdo aunque los pertinentes permisos se demorasen durante años, nada menos que durante 26 años.
Cuando parecía que todo estaba bien encaminado, incluso con el proyecto del arquitecto D.Severino de Achúcarro aprobado, surgió el levantamiento carlista de agosto del 67, la anexión de una parte de las Anteiglesias de vecinos, la revolución de Septiembre del 67, y las dificultades que puso la Academia de Nobles Artes de San Fernando, retrasando sine die el proyecto.
En ese momento surge la posibilidad de trasladar la Casa de Misericordia a San Mamés, en unos terrenos propiedad de la Diputación por compra a Rafael Guardamino en 1862 que los pone a disposición del Ayuntamiento. La discusión entre partidarios de una u otra ubicación estaba servida. Ganó el proyecto estudiado por el Ayuntamiento que suponía la construcción en San Mamés, basado principalmente en razones económicas.
Así se consiguió un nuevo y más bucólico emplazamiento. El Ayuntamiento compró a la Diputación el edificio y los terrenos colindantes de San Mamés en calidad de Patrono por 500.000 reales, el 3 de mayo de 1871. Y si bien inicialmente su lejanía pareció inconveniente, su amplitud y servicios, mucho mejor dotados y organizados, paliaron las reticencias iniciales. Salubridad, higiene y capacidad fueron garantías contundentes de aceptación. De esta manera se vencieron las reticencias de la Junta de la Hermandad que hubiese preferido el convento de San Agustín.
Estas disquisiciones no empañaron las excelentes relaciones entre la Junta y el Ayuntamiento, tanto es así que cuando llegaron los tiempos de la República, la máquina extraordinaria de los Hermanos Vocales de la Hermandad se puso en marcha, moviendo toda la trama oficial de personajes importantes.
El mantenimiento del asilo había sido desde sus inicios problemático. Los principales recursos provenían de los arbitrios sobre los consumos de los ciudadanos de la Villa. Sin olvidar, sobre todo en épocas de penurias, las aportaciones que personas, a nivel individual, a través de diversos legados procuraron paliar en ocasiones los déficits. Así, F. Olascoaga glosó la aportación de María Muñoz (más de 15.000 duros) y de Vicente Zavala (10.000 reales) en los años 1840 y 1842 como cruciales. Pero el Ayuntamiento decidió con mentalidad progresista y responsable asignarle en sus cálculos presu-puestarios una asignación fija anual, lo cual siempre resultó esfuerzo pequeño cuando alguna circunstancia extraordinaria tenía lugar.
El 9 de agosto de 1872 se inauguraba aquella nueva Casa de Misericordia de San Mamés, con la presencia del Rey Amadeo de Saboya y su esposa María Victoria del Pozzo. El alcalde entonces era Alejandro Rivero y con él estuvieron en la inauguración otros representantes de la vida local, como el diputado Eduardo Victoria de Lecea quien durante varias legislaturas fue asimismo alcalde de Bilbao.
Quedaba subrayado de este modo el final de aquella larga etapa de casi un siglo de permanencia de la institución en el Casco Viejo (en la actual calle María Muñoz), dejando los locales que forman parte, en la actualidad, del Museo Arqueológico, Etnográfico e Históríco de Bilbao (Museo Vasco).
Sin embargo, hubo momentos de apuros económicos graves como en el año 1800, cuando el Alcalde y la Junta se vieron en la necesidad de salir a la calle a pedir limosna. En el censo del año 1834 figuran como asilados 124 varones y 145 mujeres. Las Hermanas de la Caridad de San Vicente Paúl se establecieron el 12 de febrero del año 1881, según acuerdo celebrado con la Junta de Caridad, siendo la primera superiora Ascensión Guridi. En 1883 incorporó un médico a su plantilla, siendo el primero Carmelo Gil Gorroño, quien inició el hábito de los reconocimientos médicos, introdujo la práctica diaria de gimnasia para los niños y mejoró notablemente la calidad nutricional de la alimentación.
La Misericordia se encargó también en aquellos años de otras actividades fuera de sus muros: reparto de raciones a los necesitados, suministro de camas y ropa a las colonias escolares, gestión del Instituto de Vacunación, etc.
En el tránsito del siglo XIX al XX hubo un incremento del número de asilados, pero también mejoró la situación económica merced a la pujanza de su imprenta, la donación de la plaza de toros, la creación de la Agencia Funeraria, el servicio de asistencia a entierros y el de alquiler de sillas para procesiones, celebraciones y actos públicos. También se perfeccionó la enseñanza profesional, si bien la de las niñas quedaba reducida a labores domésticas. Continuaba celebrándose cada Navidad la tradicional rifa del cerdo, cuyo desfile por las calles de la Villa constituía un acontecimiento.
A lo largo del siglo XX la evolución de la Casa de Misericordia se acompasó con los cambios sociales ocurridos durante la Guerra Civil, la posguerra y la rápida transformación de Bilbao durante el último tercio de aquel siglo. Hubo un momento (1987) en que parecía que esta secular institución iba a desaparecer, pero no ocurrió así y en 2019 sigue en activo, si bien ha cerrado sus talleres y agencia funeraria, ha dejado de albergar a niños y su labor se limita a mantener una residencia de ancianos.

La Casa de San Mamés fue, sin duda, una obra cuya ejemplar condición y funcionamiento enorgulleció a sus responsables; y una demostración de que, desde finales del XIX hasta la actualidad, aquella mentalidad -de inicio filantrópica- fue capaz de reconvertirse hasta los postulados asistenciales más modernos que el paso del tiempo le ha ido exigiendo. Todavía hoy, la Casa de Misericordia se erige desde su atalaya, como la proa de un barco que contempla el proceso de transformación que este estratégico enclave portuario ha supuesto para la Villa. Su finalidad social sigue siendo el emblema de una labor muy importante, que destaca la emprendida desde 1872 de forma verdaderamente meritoria.

2026(e)ko abuztuaren 1(a), larunbata

Zin-bidea Foru Berriaren 500. urteurrena

 XIII eta XIV. mendeetatik aurrera, legegintza-zereginagaz batera, Batzar Nagusien egitekoen artean egozan Jaunaren onarpena, gorazarrea eta zin egitea.

Jaunak "berak etorri behar dau Bizkaira eta berton sendestu behar ditu lege berezi, foru, usario eta ohitura eta lurrak eta beragandik dituen mesedeak eta frankeza eta herri-eskubide guztiak" (1452. urteko Forua).

Bizkaiko Jaunak Foruak zaindu egingo zituala zin egin behar izaten eban hatakotzat onartua izan aurretik, eta Foruaren II. Legearen 1go Atalean esaten zanaren moduan egin behar eban hori, Bilboko Uribilduaren ateetan, Larrabetzuko San Emeterio eta San Zeledonioren eleizan, Gernikan bertako Zugazpean eta Bermeoko Santa Eufemia eleizan.


Desde el paso del señorío de Bizkaia a la corona castellana a finales del s. XIV, cuando un nuevo señor o señora de Bizkaia heredaba el cargo o cumplía 14 años (la mayoría de edad por aquel entonces), debía recorrer el camino o Ruta Juradera desde su inicio en Bilbao, deteniéndose en 4 puntos para prestar consentimiento según ordena el Fuero como hemos visto. 
Realmente, la Ruta Juradera sólo fue llevada a cabo entre los años 1393 y 1483 por 4 señores y señoras de Bizkaia, para entonces reyes de Castilla,

En realidad, la costumbre duró menos de un siglo, ya que se mantuvo en vigor desde finales del siglo XIV hasta hasta finales del siglo XV. Con la visita de Isabel La Católica y la Cédula Real de esta reina del 10 de septiembre de 1479, se terminó la Ruta Juradera, ya que una vez nombrado el Corregidor por la Cámara Real de Castilla, éste prestaba primero juramento bajo el Árbol de Gernika en presencia de la Junta General del señorío de Bizkaia, después en Gerediaga en Abadiño con la Junta de Durango y, por último, en la Abellaneda en Sopuerta con la Junta de las Enkartaciones, jurando desde entonces el señor o señora de Bizkaia desde su Corte castellana. 

La comisión redactora se reunió en la casa de Martín Sáez de la Naja extramuros de la villa de Bilbao, donde también estaba para aperturarla el Corregidor o representante del señor de Bizkaia y rey de Castilla.

la casa de Martín Sáez de la Naja, que en aquel entonces era la sede del Corregidor del Señorío, se convirtió en el lugar donde se redactó el Fuero Nuevo de Bizkaia. De aquel edificio centenario hoy no queda nada más que unas cuantas fotografías, ya que fue derribado en 1898, justo antes de que empezara el siglo XX
En el Fuero Nuevo de 1526, se amplia su anchura a los 20 pies para todo el trayecto, por tanto, sobre unos 6 metros.


1. Zamudioko ataria

Bilboko zortzi atarietakoa 1334-1510. Bertotik abiatzen zen Zin-bidea Bermeorantza

En el Portal de Zamudio en Bilbao, donde habitualmente residía el Corregidor o representante del señor de Bizkaia desde finales del siglo XIV, eta alkateen aurrean

El Corregidor debía de ser "extraño al país", de clase social alta y doctor en leyes. El primero fue el vallisoletano Gonzalo Moro entre los años 1394 y 1427, el cual, además fue nombrado alcalde de Bilbao en 1402 por el propio señor de Bizkaia y rey de Castilla Enrique III el Doliente.

Katedrala: XIX. mendean barriztua. Bi dorre egiteko izan ziren eta bakarra eraiki 

egin zen. 

Aldarepean jatorrizko aztarnak daude

2. Larrabetzuko San Emeterio eta San Zeledonio eliza, Goikolegea (Larrabetzu)

en este lugar hubo una iglesia anterior, seguramente del siglo XII, la actual comenzó a construirse hacia 1500 en estilo gótico. De este periodo se conservan la portada Sur, parte de los muros y soportes y algunos fragmentos de pinturas murales en el interior, que aparecieron en 1991 gracias a los trabajos de restauración del templo. Esta iglesia ha sido, durante siglos, uno de los lugares más importantes del valle del Txorierri, ya que formaba parte del camino o ruta juradera que, desde Bilbao y hasta la iglesia de Santa Eufemia en Bermeo, debían hacer los señores de Bizkaia –título que a partir de 1379 recayó en los reyes de Castilla– jurando los fueros y garantizando las leyes y libertades de los vizcaínos.

  • En la iglesia de San Emeterio y Celedonio de Goikolexea en Larrabetzu, donde el señor juraba en sagrado arrodillado ante la hostia o cuerpo del Señor.
  • Goikolexea es otro de los núcleos más antiguos de la comarca, tal y como lo demuestra la tumba antropomorfa altomedieval que aún se conserva en el "probaleku" cercano. 
    La iglesia de Goikolexea era el primer lugar donde el Señor de Bizkaia hacía su juramento, iglesia dedicada a los santos San Emeterio y San Celedonio martirizados en la baskona Calahorra.
  • ra en Goikolexea donde el sacerdote tomaba la hostia consagrada según marcaba el Fuero Nuevo (1526) 

    "San Miter e Celedon es yglesia e allí a de fazer juramento sobre el cuerpo de Dios sagrado e teniéndolo el clérigo en las manos"."A finales del s. III, hacia el 299, dos soldados de las legiones romanas Emeterio y Celedonio (quizás hermanos) dieron testimonio de la fe cristiana en Calahorra. Por su valor en los combates habían sido condecorados con el "torques" de oro (un collar romano de adorno)". 
    "El Emperador Diocleciano y Maximiano César de Occidente ordenaron una depuración del ejército y Emeterio y Celedonio fueron sometidos a juicio, encarcelados y condenados a muerte. 

    El día 3 de marzo fueron llevados hasta la orilla del río Cidacos (que pasa por Calahorra, afluente del Ebro), donde antes de ser degollados lanzaron hacia al cielo su anillo y pañuelo para señalar el camino por donde irían a ser glorificados por Cristo a quien confesaron con su vida y con su muerte".Por la descripción de Prudencio, ambos santos fueron buenos legionarios que destacaron en sus funciones militares, por lo que recibieron el torque de oro (una tradición romana copiada de los galos), y eran además "vexillarii", es decir, tenían el honor de portar el vexilo o estandarte de su legión que era un dragón (Andrés de Mañaricua "Del himno de Peristephanon del poeta Prudencio"). 


    Entonces, el señor de Bizkaia se arrodillaba ante él y se comprometía a “guardar a los Vizcaynos, y de las Encartaciones y Durangueses, Caballeros Escuderos, Hijosdalgo, todas las franquezas y libertades, Fueros, y usos, y costumbres que ellos han y ovieron en los tiempos pasados hasta aquí”.
    San Emeterio y San Celedonio

    Celedonio y Emeterio aparecen como dos jóvenes vestidos con ropa militar, con armadura de placas y guanteletes. Uno de ellos sujeta en su mano derecha el hacha con que, según la leyenda, fueron decapitados.

    Destaca la cuidada policromía, a base de tonos dorados y plata, que hace de estas dos esculturas el centro de atención del retablo.

    Juicio a los Santos Emeterio y Celedonio

    Escena que representa a los santos vestidos con ropas militares ante los jueces que van a condenarlos. Los gestos de las figuras indican que están discutiendo y defendiendo la fe cristiana, tal y como cuenta su leyenda: Emeterio y Celedonio, de pie, extienden sus manos, mientras el juez que está sentado delante de ellos los señala con el dedo.

    Tras él, dos hombres ricamente vestidos parecen escuchar lo que dicen el juez y los arrestados. Además de la cuidada policromía, destaca la expresividad de los personajes.

    Emeterio y Celedonio son conducidos a prisión

    Los dos santos son llevados a la fuerza por los verdugos, que los agarran de la capa y les golpean con una maza. Ya han sido condenados y llevan una cuerda en el cuello y las manos atadas. Llama la atención el rostro sereno de los santos, que contrasta con la dureza del de los verdugos.

    La expresividad de las figuras es, precisamente, uno de los aspectos más destacados de esta escena.

    Decapitación de los santos Emeterio y Celedonio

    Escena que recoge el momento del martirio de Emeterio y Celedonio, a los que se representa vestidos con armaduras y los ojos vendados. Uno de ellos ya ha sido decapitado, mientras que el otro, arrodillado y con las manos juntas como si estuviera rezando, espera su fin.

    Llama la atención la expresividad del verdugo que se prepara para asestar el golpe con que dará muerte a uno de los jóvenes. Dos personajes contemplan la escena: son los jueces que condenaron a los santos.


    Los Santos Emeterio y Celedonio predican ante las murallas de Calahorra
    Según la tradición, tras su decapitación Emeterio y Celedonio aparecerían milagrosamente ante los muros de Calahorra, predicando su fe portando sus cabezas en las manos.

    Uno de los elementos que más llama la atención es la policromía de los ropajes de los santos, a base de dorados y platas.Los Santos Emeterio y Celedonio predican ante las murallas de Calahorra

    Según la tradición, tras su decapitación Emeterio y Celedonio aparecerían milagrosamente ante los muros de Calahorra, predicando su fe portando sus cabezas en las manos.

    Uno de los elementos que más llama la atención es la policromía de los ropajes de los santos, a base de dorados y platas.

    Detalle de las claves policromadas de la bóveda
    Detalle de las claves policromadas de la bóveda



    Iglesia de tres tramos con cabecera plana y muros de piedra de sillería. Al interior se cubre con bóveda de crucería, estrellada en la cabecera, y con las claves policromadas.
    En la restauración de 1991 aparecieron fragmentos figurativos de carácter fantástico en el muro de la Epístola que representan a soldados que se introducen en la boca del infierno, mientras que en el del Evangelio hay un San Cristóbal con el Niño a hombros. 

    A los pies del edificio se levanta el coro apoyado sobre arco carpanel, al que se accede a través de una escalera que reposa en un arco casetonado de fábrica. Destaca el bello trabajo en piedra del antepecho que ha sido trabajada con figuras de perfil sinuoso, generando una llamativa estampa. El interior se ilumina con vanos apuntados y circulares que rompen el muro sur, algunos de los cuales presentan brillantes vidrieras polícromas. Es interesante la ventana doble o geminada con bancal que se encuentran en lo alto del muro la Epístola. El acceso al templo se realiza bien a través de una puerta de arco apuntado del siglo XV abierta en el muro de la Epístola, o bien través de una puerta adintelada del siglo XVIII a los pies del campanario.  Perimetra el edificio un pórtico de armadura de madera con zócalo-banco y suelo de piedra, a través del cual se abre paso al cementerio del barrio.El edificio fue totalmente remodelado sobre al anterior románico del siglo XI-XII del que quedan algunos pocos materiales reutilizados (fotos de debajo), construido la nueva fábrica en estilo gótico tardío en los siglos XV-XVI.

    Según el escribiente berrizatarra Juan Ramón Iturriza y Garate (1785), el templo fue:
    "(...) fundado a fines del siglo IX por los labradores censuarios (...) según unos documentos que se hallaron en una caja de plomo que apareció enterrada bajo del ara del altar mayor al tiempo de restaurarla en el año 1761"".
    Los labradores censuarios eran los inquilinos de las caserías que pertenecían al señor de Bizkaia, aunque la mención de Iturriza no es nada segura, sabemos que en el año 1570 eran 35 las casas censuarias de Larrabetzu, tanto dentro como fuera de la villa.
    El historiador E. Labayru, en su libro sobre la historia de Bizkaia (1900) aclara que: “(…) el llamado pecho o pedido de las casas censuarias, que no era tributación señorial como algunos han pretendido, sino el fruto del arrendamiento que los labradores que cultivaban las heredades y tierras de los señores pagaban a éstos a modos de canon, o enfiteusis".
    "La iglesia de los Santos Emeterio y Celedonio está perimetralmente rodeada de pórtico (...). El pavimento, de estado irregular en algunas zonas presenta diferentes facturas: placas de calizas, encachado regularizado y amplias losas. De entre éstas cabe destacar por su interés histórico cuatro lápidas que presentan motivos ajedrezados, algunos bastante borrosos, de estilo románico correspondientes muy probablemente a tapas de sepulcros reutilizados del siglo XII.


    Ajuar

    El retablo principal es una interesante pieza mueble dedicada a los santos Emeterio y Celedonio, labrada a principios del siglo xvi, de tipo casillero y compuesto por zócalo o banco y tres alturas o cuerpos, divididos verticalmente en tres calles, la central ligeramente más alta que las laterales. Recorre todo el borde exterior una cenefa muy decorada, también llamada guardapolvo.
    En el lado del Evangelio hay otro retablo dedicado a San Antonio realizado hacia 1620 acompañado y que lleva una vara florida y al Niño apoyado sobre un libro. Flanquean esta imagen las esculturas de Santa Águeda a su derecha y un obispo a su izquierda. En la base se encuentran los relieves de la Fe, la Fortaleza y la Templanza, mientras que, en el ático, un relieve muestra la creación de Eva de la costilla de Adán en la que Dios coge la mano de ella en señal de creación.

    Al otro lado se encuentra el mueble dedicado a San Miguel, de comienzos del siglo XVII, acompañado por relieves sobre un friso de los cuatro Evangelistas y, en el ático, la expulsión de Adán y Eva del Paraíso donde Dios aparece representado como un hombre mayor con barba blanca y llevando una esfera dorada.
    de comienzos del siglo XVII.

    Un elemento que no es muy habitual lo encontramos en el altar: un guadamacil, una pieza de piel de cabritillo repujada y pintada para engalanar la mesa litúrgica.

    Hay también algunas esculturas de bella factura como la Inmaculada que aparece sobre la base de nubes sobre las que sale la media luna, un símbolo que acompaña a la Virgen, y cabezas de ángeles. Lleva manto azul y su figura se curva en un ligero contraposto.

    Destaca la robusta pila bautismal de piedra con pie cilíndrico y amplio vaso de factura rústica. En el coro se cuenta con un armonio de la casa francesa Christophe & Etienne. En la sacristía encontramos algunas esculturas provenientes de ermitas.
    En cuanto a objetos litúrgicos destaca el bocín o plato limosnero de latón repujado de finales del siglo XV, de fabricación flamenca, cuya gemela está depositada ahora en el Museo Diocesano.


    el culto de San Emeterio y San Celedonio pudo llegar a Goikolexea y a Bizkaia desde el monasterio de Leire o desde el de San Millán bajo el rey nabarro Sancho Garçea el de Nájera, al que probablemente haya que atribuir este culto en Bizkaia.




  • Parece que, tras hacerse cristianos, ambos abandonaron la legión por considerarla "vil y cruel" e incompatible con su nueva fe según Prudencio, por lo que fueron ejecutados, quizás durante la persecución cristiana de Galerio, aunque sentencias de muerte similares por deserción se registran en las legiones romanas desde al menos el siglo II.
    La Pila de los Santos está dentro de la catedral de Santa María de Calahorra en el mismo lugar donde recibieron el martirio
  • Retablo:Este retablo se encuentra situado en el altar mayor de la iglesia parroquial de Goikolexea. Es un pequeño mueble de tipo casillero y está compuesto por zócalo o banco y tres alturas o cuerpos, divididos verticalmente en tres calles, la central ligeramente más alta que las laterales. Recorre todo el borde exterior una cenefa muy decorada, también llamada guardapolvo.

    El retablo, como la iglesia, está dedicado a los santos Emeterio y Celedonio; por eso sus esculturas ocupan la casilla central. Sobre ellos está la imagen de la Virgen María con el Niño y coronada por ángeles.

    Las casillas de las calles laterales acogen relieves que narran la vida de los santos titulares, salvo en el cuerpo superior, dedicados a escenas de la vida de María, ensalzando su papel como Madre deJesús. Por último, la zona inferior del retablo se reserva para la representación de Cristo resucitado rodeado por los doce apóstoles.

    Es una obra en la que abundan los elementos típicos del estilo gótico, con relieves y figuras de gran expresividad. Pero quizás lo más llamativo sea su espectacular arquitectura o mazonería, muy decorada, en la que abundan los doselesguardapolvos calados. Se completa con una policromía que fue alterada en una restauración realizada en 1915, pero que parece seguir los colores originales. Estos se caracteriza por el predominio casi total del oro, con zonas de plata en las armaduras, y colores azul verdoso y blanco en varias de las vestimentas de los personajes.

  • Son pocos los datos que conocemos de esta obra. Debió de realizarse in situ por artistas locales una vez terminada la reconstrucción del templo, seguramente hacia 1520-1525, por lo que es uno de los retablos más antiguos de Bizkaia. El hecho de que lo que hoy es un pequeño núcleo rural cuente con una obra de esta importancia se explica por ser, en el momento de la realización del retablo, una de las paradas de la ruta juradera. Se dedica a dos santos, Emeterio y Celedonio, poco habituales en Bizkaia pero que son los patrones de Calahorra, a cuya diócesis pertenecían los templos vizcaínos en el siglo XVI.


  • Al restaurar la iglesia en 1991, apareció en el lado de la epístola  en la pared de la derecha mirando al altar unas figuras alegóricas que representan tres soldados introduciéndose en el infierno.

  • Arriba uno de los soldados representando los "pecados capitales" hacia la boca del infierno, pinturas murales del siglo XV.
    Se cree que se pintaron por influencia de las prédicas del dominico San Vicente Ferrer, el mismo santo por el que se construyó la ermita de Santo Domingo en Meazabal en 1408 como hemos visto

  • En la pared de enfrente apareció una gran figura de San Cristóbal portando al Niño Jesús a hombros mientras cruza un río.

  • Los vecinos de la anteiglesia Goikolexea celebraban sus Juntas Vecinales separados de la villa de Larrabetzu en los soportales de la iglesia donde aun está la mesa del escribano

Aretxabalagane (Morga), Bizkaiko Batzarren lekua zen 1308. urtean. Ondoren, Jaunari Gernikara heldu aurretik harrera egiteko lekua izan zen.

  • En Aretxabalagana en Morga, donde se le hacia un besamanos de recibimiento junto al roble.Frondoso roble bajo el cual se celebraban las juntas de la merindad de Zornoza, en el valle de Larrabetzu (Bizkaia). Era costumbre que los señores de Vizcaya, después de prestar juramento solemne de respetar los fueros, fueran homenajeados bajo este árbol, besándoseles la mano. En la Junta General tenida en el año 1307 se acabó con el problema de sucesión en el señorío a favor de D.ª María, legítima sucesora, para cuando muriese D. Diego López de Haro "El Intruso", su tío. Quedaba, pues, excluido su hijo, López Díaz, que había sido hecho reconocer como heredero por su padre para después de su muerte.
  • La Junta del año 1307 o 1308 de Aretxabalagana en Morga, es considerada muchas veces como la primera Junta General de Bizkaia documentada. El texto dice que la reunión tuvo “lugar do suelen facer la junta cuando toman señor" y que se reunieron “todos los omes buenos de Vizcaya”, por tanto, se trata de un texto similar o igual a los que tenemos del siglo XI.El rito del besamanos en Aretxabalagana, la jura arrodillado del señor de Bizkaia en Goikolexea y el tener que subir de nuevo hasta el Alto de Morga (seguramente en procesión y Cruz Parada), parece remarcar la centralidad de ambos lugares, así como el hecho del que primero que la hizo, Enrique III el Doliente, acabara la Ruta precisamente en Aretxabalagana sin continuar jurar en Gernika y Bermeo.


    En ella, se eligió a María Díaz de Haro I "La Buena" como señora de Bizkaia frente a su tío Diego López de Haro V el "Intruso" pero a la muerte de éste, el cual había fundado o mejor dicho refundado Bilbao en el año 1300 usurpando el señorío a María por el hecho de ser mujer.


3. Gernika-Lumo, Batzar Etxea eta zin egiteko haritza. Andra Mari eliza.

  • La jura principal "so el árbol" de Gernika en Nuestra Señora Santa María la Antigua de gernikazarra ante la Junta General de Bizkaia, ortozik
  • Se hacían las reuniones de las Juntas Generales de Bizkaia tras su definitiva constitución: “so árbol de Gernika” y con un pie descalzo como mandaba la tradición, aunque también se usaba la ermita de Nuestra Señora de la Antigua cercana cuando llovía, ermita ampliada y reformada en el siglo XIX cuando se convirtió en las actuales instalaciones. En Gernika se celebrarán también todas las Juntas especiales por razones graves.Nuestra Señora Santa María la Antigua en el año 1575,  el lugar definitivo de las Juntas de Bizkaia, mandado reconstruir con su propio dinero por el corregidor o representante del señor de Bizkaia Gonzalo Moro a principios del siglo XV, el cual estaba casado con la bizkaína María Ortiz de Ibargüen de una importante familia banderiza:
    "Doctor Gonzalo Moro Oydor de la Audiencia de Nuestro Señor el Rey, e Corregidor e Veedor de Vizcaya y en las Encartaciones y en Guipúzcoa" Fuero Viejo de la Enkartaciones de 1394.
    Litografía Gregorio Hombrados Oñativia (Zarautz 1902-Tolosa 1978)


4. Bermeoko San Eufemia eliza

  • Por último, en el altar de la iglesia de Santa Eufemia de Bermeo, cabeza o capital de Bizkaia y lugar de residencia del Juez Mayor de Bizkaia.