Bentara noa, bentatik nator, bentan da nere gogoa, bentako arrosa krabelinetan hartu dut amodioa.

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2026(e)ko maiatzaren 17(a), igandea

La Chispa Divina desvelando la "La Creación de Adán" de Miguel Ángel.

 Imagina un momento en el que el cielo y la tierra se tocan, donde la divinidad se encuentra con la humanidad en un gesto tan simple pero tan poderoso que resuena a través de los siglos. Ese momento es "La Creación de Adán", una de las obras de arte más icónicas y reconocibles del mundo. Esta impresionante obra maestra del Alto Renacimiento, que adorna el techo de la Capilla Sixtina en la Ciudad del Vaticano, sigue cautivando e inspirando a con su belleza, profundidad y profundo significado teológico.​



Esta obra monumental fue creada por el legendario artista del Renacimiento italiano, Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564). Conocido principalmente como escultor (famoso por obras como "David" y "La Piedad"), Miguel Ángel inicialmente se mostró reacio a emprender el encargo de la pintura del techo de la Capilla Sixtina. Sin embargo, su dedicación y genio artístico dieron como resultado una de las mayores obras maestras de la historia del arte occidental.



"La Creación de Adán" se encuentra en el techo de la Capilla Sixtina, ubicada dentro de los Palacios Vaticanos en la Ciudad del Vaticano, el enclave soberano dentro de Roma, Italia. La capilla es la capilla oficial del Papa y el lugar donde se celebran los cónclaves papales para elegir un nuevo Papa.
En 1508, el Papa Julio II encargó a Miguel Ángel la decoración del techo de la Capilla Sixtina.
El plan original era pintar las figuras de los doce apóstoles, pero Miguel Ángel propuso un esquema mucho más ambicioso que representaba escenas del Antiguo Testamento, incluyendo "La Creación de Adán".​


Miguel Ángel pasó cuatro arduos años (1508-1512) pintando el techo, trabajando en condiciones físicamente exigentes mientras estaba de pie sobre un andamio diseñado por él mismo. La técnica utilizada fue el fresco, que consiste en aplicar pigmentos sobre yeso de cal húmedo, lo que requiere velocidad y precisión.
A lo largo de los siglos, el techo sufrió daños por el hollín de las velas y los intentos de restauración fallidos. Sin embargo, una importante restauración llevada a cabo entre 1980 y 1994 eliminó siglos de suciedad y barnices oscuros, revelando los colores vibrantes y los detalles ocultos que Miguel Ángel pretendía.
"La Creación de Adán" es una interpretación visual de la narrativa de la creación bíblica en el libro del Génesis, específicamente el momento en que Dios insufla vida a Adán, el primer hombre.
La obra se interpreta a menudo de las siguientes maneras:
-La Chispa de la Vida:
La interpretación más directa es el momento de la animación divina. El dedo de Dios está a punto de tocar el dedo de Adán, y en este momento crítico, Adán cobra vida. Esta interpretación se enfatiza por el espacio estrecho pero cargado de tensión entre sus dedos.


-La Relación Divina:
La obra destaca la relación única entre la humanidad y Dios. Dios se representa como una figura poderosa, dinámica e inteligente, mientras que Adán es joven, fuerte y receptivo. Sus formas reflejan la creencia renacentista de que el hombre fue creado a imagen de Dios.​


-La Naturaleza de la Humanidad:
Adán se muestra relajado e imperfecto, pero listo para recibir la vida. La figura de Dios, rodeada por un manto de color rojo oscuro que se asemeja a un cerebro humano (una interpretación popular sugerida por médicos en la década de 1990), sugiere que Dios dota a la humanidad de conciencia y razón.


-La Teología del Amor: Algunos historiadores del arte ven a la mujer debajo del brazo de Dios (a menudo interpretada como Eva o Sofía, la sabiduría) y al niño a su lado (tal vez el niño Jesús) como símbolos de que la creación es un acto de amor y que la salvación está prefigurada desde el principio.
Miguel Ángel utiliza la perspectiva y la composición diagonal para crear una sensación de movimiento y drama. La figura de Dios es expansiva y energética, mientras que la de Adán es terrenal y receptiva. La horizontalidad de sus brazos crea un puente que une la tierra (el reino de Adán) con el cielo (el reino de Dios)
Como escultor, Miguel Ángel poseía un conocimiento profundo del cuerpo humano. Esto es evidente en la musculatura perfecta de Adán y la figura dinámica de Dios, que reflejan un realismo y una expresión emocional excepcionales.
La reciente restauración reveló los colores brillantes y variados que Miguel Ángel utilizó para crear profundidad y atmósfera. Los azules suaves del cielo, los verdes terrosos de la tierra y los rojos vibrantes de la túnica de Dios contrastan maravillosamente.
"La Creación de Adán" es más que una simple pintura; es una declaración teológica y filosófica sobre la condición humana y nuestra relación con el Creador. Su belleza atemporal, su composición magistral y su profundo significado siguen inspirando admiración y debate. Es un testimonio del genio artístico de Miguel Ángel y un recordatorio de la chispa divina que hay dentro de cada uno de nosotros.

2026(e)ko maiatzaren 16(a), larunbata

Wilhelm von Humboldt (1767-1835) eta Bilbao

 

"Bilbao ist außerordentlich hübsch", Bilbao es extraordinariamente bonito.


16 de mayo de 1801. "Bilbao ist außerordentlich hübsch", Bilbao es extraordinariamente bonito.
Wilhelm von Humboldt (1767-1835), filósofo, lingüista, diplomático, fundador de la Universidad de Berlín, visitó Bilbao y la tierra de los vascos y nos dejó sus impresiones por escrito. Del hospital que existía entonces en Atxuri, donde ahora está el centro de formación profesional, dijo que se distinguía "muy justamente" por su limpieza. En otros textos podemos leer acerca de Bilbao:
"Solo Cádiz puede compararse con ella en limpieza delicada".
"... en ninguna ciudad se experimentan, sin embargo, las bienhechoras consecuencias del espíritu nacional vascongado, tanto como en ella. Pues solo en pocas ciudades de España se encontrarán tantos establecimientos útiles y costosos regulados al bien común, y en pocas hallará el viajero tantos hombres ilustrados animados por el más patriótico espíritu de mejoras”.
"En punto a la limpieza y hermosura del empedrado sólo se puede comparar en España Cádiz con Bilbao. La disposición para proveer constantemente de buen agua a la ciudad merece notarse en particular".
"Ciudad más importante y floreciente, en muchos aspectos también la más encantadora de Biscaya" (con este término Humboldt se refería a la parte peninsular del territorio vasco, no solo a Bizkaia).
Resumió su opinión sobre Bilbao en una frase de una carta a su esposa Caroline (Carolina, sí, como el pastel típico de Bilbao) el 16 de mayo de 1801: "Bilbao es extraordinariamente bonito" (ver el texto de la carta en: https://labur.eus/XPc9B).
En el parque de los Pueblos de Europa, inaugurado en 1991 en Gernika-Lumo, hay un busto de Humboldt, en cuyo pedestal se puede leer esta inscripción: "WILHELM VON HUMBOLDT / 22-06-1767 08-04-1835 / EUSKALDUNEN ADISKIDEA / FREUND DES BASKISCHEN / VOLKES / AMIGO DE LOS VASCOS".
Una curiosidad. El vídeo de presentación institucional en la página web de las Juntas Generales de Bizkaia menciona a este Humboldt hacia el minuto dos, pero la imagen que aparece es la de su hermano Alexander. Vídeo en la web de las JJ. GG. de Bizkaia: https://labur.eus/3qbvsozx.
* Imágenes:
** Izquierda. Humbold en una litografía de Friedrich Oldermann de una pintura de Franz Krüger (c. 1830), dominio público.
** Derecha. El busto en Gernika mencionado antes, foto de Iñaki LL, licencia: https://labur.eus/O5oPG.

2026(e)ko maiatzaren 14(a), osteguna

Duquesa de Osuna y Goya

 La duquesa de Osuna no solo fue una de las grandes figuras de la aristocracia española… también fue clave en la carrera de Goya.

Su mecenazgo permitió al artista desarrollar algunas de sus obras más innovadoras, dándole libertad creativa en una época donde no siempre era fácil arriesgar.
Con ella, Goya pudo ir más allá del retrato cortesano y explorar otros mensajes que hoy siguen sorprendiendo.
Gracias a Pilar @impilart de @artbypilart_

Una huelga de obreros en Vizcaya 1892 Vicente Cutanda y Toraya

 

1892. Óleo sobre lienzo, 273 x 537,5 cm
Sala 061A – Museo del Prado
Autor: Vicente Cutanda y Toraya
Madrid, 18.11.1850 - Toledo, 11.12.1925
Comentarios:
Las reivindicaciones sociales saltaron de la realidad al arte español a partir del siglo XIX, especialmente por motivo de las revoluciones industriales y el cambio de contexto laboral que provocó, plasmando la realidad en estos ambientes, ennobleciendo sus preocupaciones en una serie de cuadros inspirados en las huelgas de los trabajadores de los altos hornos, como en “Epílogo” (P6647).
Estos asuntos fueron asimismo objeto del interés de otros artistas, que emplearon una vía más expresiva y dramática, como Juan Luna, José Uría o Manuel Villegas.
La intensa industrialización de Bilbao favoreció que allí se produjeran numerosas huelgas.
La declarada el 13 de mayo de 1890, originada por el despido de cinco obreros de la empresa La Orconera debido a su participación en la organización del Día del Trabajo el 1 de mayo, supuso el inicio de la conflictividad laboral en Bilbao.
Con nuevos episodios huelguísticos en los años siguientes, se impulsó la organización de los obreros en Vizcaya y favoreció el auge del Partido Socialista, protagonista en ella.
Cutanda encontró en las huelgas un tema candente que había dado protagonismo a la cuestión social en el contexto español de su tiempo. Convenía a su estilo expresivo y sintético, que le había hecho fijarse en la obra de Eduardo Rosales al comienzo de su carrera, y eligió ese asunto para su cuadro “Una huelga de obreros en Vizcayapresentado a la Exposición, Internacional de Bellas Artes de 1892 en Madrid, donde obtuvo una primera medalla.
Cutanda se especializó en motivos de luchas obreras para revistas ilustradas por influencia del pintor Dudley Hardy, quién también era ilustrador y su cuadro desaparecido “The Dock Strike” de 1889 le sirvió como paradigma.
Para proveerse de referencias el artista visitó, a partir de finales de 1890 o principios de 1891 las fábricas de Le Creusot (Borgoña-Franco Condado), Burdeos y Bilbao. Allí se ocupó de estudiar los escenarios del trabajo y también a los obreros, no solo en su aspecto exterior o dedicación, sino en relación con su posición en la lucha social: «para de este modo poder caracterizar al anarquista, al obrero templado, al obrero que sin voluntad propia va a donde los exaltados le llevan, y tantos otros que matizan esa gran colectividad de trabajadores».
El objetivo de una representación fiel de los trabajadores en función de su conciencia social resultaba completamente nuevo en España. Sin embargo, aunque había visitado varios centros mineros y metalúrgicos, quiso emplazar en Bilbao su pintura y de ahí el cambio del título, fruto del estudio continuado del natural de aquellos obreros.
En noviembre de 1891 el pintor estaba ocupado ya en la ejecución del gran lienzo, que iba a titular “La huelga”. Sin embargo, aunque había visitado varios centros mineros y metalúrgicos, quiso emplazar en Bilbao su pintura y de ahí el cambio del título, fruto del estudio continuado del natural de aquellos obreros.
A ese espíritu debía corresponder el dibujo a pluma “Un minero vizcaíno”, «briosamente hecho» que el artista había enviado en octubre a la redacción de El Liberal para una exposición en beneficio de los afectados por las inundaciones de Consuegra y Almería que tendría lugar el 17 de diciembre en los salones Bosch de Madrid. Se señalaba entonces, en efecto, la pretensión del artista de «estereotipar físicamente el verdadero tipo de nuestros obreros vizcaínos, huyendo de la vulgaridad puesta en boga por los servilistas de no escoger el modelo, antes al contrario, con verdadera escrupulosidad estética hizo su trabajo de selección». En el mes de agosto, el cuadro, ambientado en los Altos Hornos, estaba ya terminado en su estudio de Zaragoza (ciudad que, con la de Bilbao, se nombra en el lienzo tras la firma), situado en la plaza de las Eras, junto al granero que se llamó el Cabildo de la Diezma.
La pintura tenía ya su moldura que imitaba, en madera, planchas de hierro roblonado, que en la Exposición de Bellas Artes se creyó de este mineral10, tal era su efecto.
Cutanda trató su asunto con un equilibrio entre el espacio destinado a los fondos metalúrgicos, en la parte superior, y el de los obreros. Los tres del centro introducen la composición que se desarrolla con dinamismo para converger en la figura del orador, cuya silueta oscura sobre el fondo claro se rodea de los brazos alzados de sus compañeros. La colocación de espaldas, aunque reprobada por algún crítico como Federico Balart, es certera, pues la ausencia de rasgos individuales resalta el espíritu de unión colectiva de los obreros. Las dos figuras en el primer término a la izquierda, como pretensión de contrapunto, pero sin proporción con las demás, fueron criticadas cuando se expuso la obra, así como ciertas incorrecciones de dibujo. El colorido en grises trasluce el interés por la captación veraz de la atmósfera del lugar, lo mismo que el vapor, el humo y el fuego, casi la única nota de color vivo. La ejecución, briosa, resalta la energía de la escena.
Aparte de las críticas a la pintura social de Pedro de Madrazo, por la circunstancialidad del motivo, y las de Balart, por su ejecución, el cuadro fue considerado episódico, pero con fuerza, por algunos, pero se estimó mucho por los defensores del naturalismo y por los progresistas, como Francesc Pi i Margall.
Además de haberse reproducido en numerosos medios, se publicó posteriormente, invertido, un dibujo, para ilustrar un comentario sobre el Primero de Mayo.
Barón, Javier, 'Vicente Cutanda. Una huelga de obreros en Vizcaya'. Arte y transformaciones sociales en España (1885-1910), Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.373-378 nº.273 [o.r nº274, nº.275]
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